El 15 de junio se conmemora en la República Argentina el Día del Bioquímico, en homenaje al nacimiento del Doctor Juan Antonio Sánchez, propulsor de la instauración de la profesión.
Para evocar esta fecha tan importante, llegó hasta los estudios de la 107 el Doctor Federico Dorronsoro, reconocido y querido Bioquímico de nuestra ciudad.
En la charla recordó a su Papá José Luis – “Bocha” como muchos lo conocían – quien falleció meses atrás. Él fue quien lo llevó a ser hoy el profesional que es y por eso el reconocimiento permanente. “Dejó algo importante. Lo charlaba con mi abuelo y él decía que uno en la vida tiene que dejar algo para que lo recordaran, que eso era lo más importante en la vida. Mi papá lo tenía muy presente y dejó un legado en el laboratorio”, rememoró.
Tiene 38 años, se recibió en el año 2004, hace 14 que trabaja en Las Flores y 20 que realiza extracciones.
Habló de lo que significa este trabajo “difícil, de mucha dedicación” pero al que quieren mucho y por el cual no paran nunca, como toda labor relacionada a la salud que nunca espera.
En otros puntos se refirió al avance de la tecnología, la utilización de ésta en el laboratorio y los beneficios que ha generado. Dijo que aunque el hombre es imprescindible para hacer andar y controlar las máquinas, la tecnología lo ha reemplazado muchísimo en lo que respecta al dinamismo, los resultados biológicos.
También hizo hincapié en otras cuestiones que hacen a su labor, a las personas que trabajan a la par. A la tarea en el Hospital de Las Flores en donde le gusta ejercer su profesión porque se trabaja mucho en equipo, interdisciplinario, algo fundamental en el ámbito sanitario.
