Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) la temporada de verano 2026 en Argentina muestra un turismo activo, pero con un enfoque más racional. Los viajeros están decidiendo con mayor cautela y planificando menos.
Los relevamientos muestran un inicio de temporada marcado por picos de ocupación asociados a fines de semana, eventos y agendas puntuales, más que por reservas anticipadas o estadías largas planificadas con antelación. La dinámica dominante es la del viaje conveniente: cuando se combinan evento, clima favorable y propuesta clara, la ocupación sube rápidamente, incluso en destinos que arrancaron con registros moderados.
La ocupación turística es heterogénea, con destinos como Puerto Iguazú y Ushuaia alcanzando niveles altos, mientras que otros, como Mar del Plata, muestran un crecimiento más gradual.
La contracara aparece en la provincia de Buenos Aires, donde los registros oficiales muestran una caída interanual del 21% en la primera quincena y una baja aún mayor en la Costa Atlántica, con fuerte impacto en el consumo registrado.
Destinos destacados
– Puerto Iguazú: 82% de ocupación, con picos del 85% y más de 68.000 arribos
– Ushuaia: 88% de ocupación en los primeros 15 días, con proyección del 83% para la segunda quincena
– Mendoza capital y Bariloche: ocupación del 80%
– Córdoba: Carlos Paz alcanzó el 90% y Santa Rosa de Calamuchita el 95%
El turista de 2026
El turista argentino está cambiando su comportamiento. La decisión tardía es la norma, con reservas que se concretan en el día o con pocas horas de anticipación. La duración de la estadía también se está ajustando, con pernoctes de una o dos noches en ciudades de paso y destinos regionales.
Gasto turístico
A pesar del consumo más prudente, el gasto turístico sigue siendo significativo. En gran parte del país, el gasto diario promedio se ubicó entre $95.000 y $100.000 por persona. Destinos como Puerto Iguazú y Ushuaia superaron los $117.000 y $370.000 diarios por visitante, respectivamente.
Desafíos del sector
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) destaca los siguientes desafíos:
– Crecimiento de la oferta informal de alojamiento
– Aumento de costos operativos
– Dependencia del clima y la agenda
– Necesidad de comunicación precisa frente a contingencias ambientales
En resumen, el verano 2026 confirma un turismo que se mueve con cabeza fría, decidiendo tarde, ajustando su estadía y gastando de manera selectiva. Los destinos que logran diferenciarse y ofrecer experiencias claras están capitalizando esta nueva lógica del viajero argentino.

