Héctor Larrea, uno de los más grandes del periodismo de nuestro país, estuvo este fin de semana en nuestra ciudad.
El sábado al mediodía, antes de compartir con la comunidad y con el periodista florense Paulino un “Mano a mano” en el Teatro Español, se reunió con los trabajadores de prensa y brindó sentidas palabras.
En el comienzo de la charla dijo que es un gran gusto estar en esta localidad porque acá nacieron Roberto Firpo y Agustín Bardi, “dos extraordinarios músicos”; también porque, como él que es de Bragado, “la gente de la llanura tiene esa cierta melancolía, ciertas tristezas porque el ambiente es plano, por eso el estilo, la vidalita, son de la llanura”.
Asimismo señaló que justamente por eso Bardi era un gran criollista, porque incluía en su arte cosas que se llevó de Las Flores, “la cultura argentina se lleva cosas de los lugares que sus cultores frecuentan”.
Señaló que ésta es muy parecida a su ciudad natal donde “todos nos conocemos”, donde “todos nos llevamos bien”, donde “hay rivalidades”, algo que ya es natural por el solo hecho de ser argentinos. Sostuvo que la gente debería frecuentar estos lugares de vez en cuando porque las personas tienen un color tan particular, sin necesidad de exponerse en ninguna playa.
Nunca había venido a estas tierras y llegó de la mano de Paulino, a quien considera un gran amigo y con quien tiene una deuda afectiva por varias vidas. Por eso motivo es que accedió a venir, acción que no tomó como un esfuerzo, sino como un gusto enorme.
Se mostró muy contento por poder encontrarse con su gente, con la gente de la llanura y particularmente con las personas de los medios, porque antes que “gente de los medios, son personas. El tipo de los medios va a ser según lo que es como persona”.
De igual manera celebró que nuestro Partido cuente con tantos medios, con tantas radios y por igual ser un verdadero ejemplo para generaciones posteriores; contó que él también tuvo sus referentes y que todo eso lo reconforta muchísimo porque, sin dudas, haber elegido esta profesión le arregló la vida, le solucionó todos los problemas que tenía.
“Yo digo que en la radio soy un refugiado emocional”, aseguró porque cuando tuvo grandes problemas, cuando “todo fue muy bravo” quien se lo dio todo fue la radio, quien le permitió ver el horizonte fue el medio.
“Si vos dejas que la vida dibuje un poco, las cosas van a ir un poco mejor. El problema es cuando queremos mejorar todo nosotros, hacer todo nosotros”, apuntó, porque es ahí cuando uno se pasa de fuerzas para luchar y no puede seguir pensando, tal como sucede con los medios.
