Días pasados se realizó la colecta anual de Cáritas, y como en todo el país, Caritas Las Flores también participó.
Mirta Hein, integrante del grupo en nuestra ciudad nos contó en “Voces de la ciudad” sobre la recaudación y sobre el trabajo diario con la feria, las donaciones y la colaboración permanente entre las distintas capillas.
En cuanto a la colecta, Hein explicó que un tercio de lo que se junta queda en la ciudad y se determina a las necesidades que ellos mismos detecten como prioridad. “Sabemos que la situación no está fácil, ahora se va a determinar con el padre y todo el equipo de cáritas que seguramente va a ser para compra de alimentos”, dijo. La selección se hace de acuerdo a las necesidades que se ven, reiteró “por ejemplo el año pasado con la colecta se compraron frazadas, y se repartieron en las capillas de la ciudad, para que ellos pudieran llegar a la gente más necesitada”.
El trabajo de Cáritas es muy silencioso, todo el año se atienden las necesidades de quienes se acercan a ellos o bien, por lo que se realiza en los barrios, con recorridas y a través de los grupos de las capillas. En el salón de calle Pueyrredón, está la ropa casi siempre en feria y con lo que se obtiene de allí se destina a comprar alimentos, pañales, ajuares, “pero este año vemos la necesidad imperiosa de alimentos”, dijo.
Al trabajar en conjunto con todas las capillas, “sabemos quienes realmente necesitan, cada una tiene sus familias”, explicó y puntualmente es recorrer los barrios, visitar, evangelizar, escuchar, hacer nexo con otras instituciones, “trabajamos juntos con el hospital, con el municipio junto a desarrollo social por cualquier necesidad del pueblo, y a su vez trabajamos desde la sede caritas”.
Mirta también informó que los martes y jueves de 10 a 12 hs está abierta la sede para quienes deseen o necesiten retirar tanto ropa como lo que les haga falta, “el que puede comprar, a precios muy bajos, paga y colabora y quien no pueda se lleva igual lo que necesita”. Así mismo se entrega mucha ropa en todos los barrios, y de la misma manera hay quienes ayudan donando tanto con ropa, calzado, “todo es bienvenido, desde una sillita de comer, un andador, todo se recibe porque todo es necesario”, completó Mirta.
Entre las actividades por fuera que hacen desde Cáritas, se visita el hogar de ancianos, se comparten tardes con los abuelos dos veces al mes. Por estos días se armaron además, bolsas de ropa para mandar a comunidades muy carenciadas en el sur y se colabora con una escuelita en Misiones.
“La prioridad ahora son los alimentos, invitamos a la comunidad a acercarse a Cáritas a colaborar con alimentos, una paquete de fideos, de azúcar, arroz, una lata, de a uno todo ayuda. Todo sirve, todo vale, todo aporta, reconocemos que la comunidad es muy solidaria”.
Ahora lo próximo, una de las actividades que tienen armada es la visita a los barrios. “Hay personas mayores que no salen de sus casas”. Por eso también invitó a quienes quieran ayudar, a trabajar en Cáritas, a colaborar, “a lavar, a clasificar, a coser, ayudar, a reacondicionar a estar en caritas, a acompañarnos, a evangelizar”.

