Pese a la prohibición del uso y comercialización de pirotecnia en nuestra ciudad – vigente bajo la ley provincial 15406/22, Art.3 y Ordenanza Municipal 3208/19- este 24 y 25 de diciembre parece que muchos hicieron oidos sordos a las normas y, en mayor medida que otros años, esta navidad se festejó con el ruido de los fuegos artificiales, petardos y demás.
Desde ayer los medios de comunicación y las redes fueron el espacio de mayor reclamo entre quienes tienen mascotas, familiares niños y adultos con sensibilidad y saben que la diversión de algunos es el sufrimiento de otros.
Tal es el caso de las familias TEA Las Flores, quienes expresaron su repudio por la explosión de fuegos artificiales.


