El ejecutivo municipal envió el siguiente informe sobre el estado actual de la planta de residuos sólidos ubanos, para llevar tranquilidad a los vecinos:
El reclamo de los vecinos que viven en las inmediaciones de la Ruta 3 y de la Planta de Tratamiento de Residuos es totalmente legítimo y comprensible.
El impacto del humo de un incendio subterráneo es una situación compleja e insostenible; es prioridad absoluta de esta gestión llevar tranquilidad a los hogares y las familias y seguir buscando las mayores soluciones posibles.
Sin embargo, para poder tratar la problemática, es importante también poder contar con la información certera y clara, evitando así interpretaciones y comentarios (principalmente en redes sociales) que puedan generar preocupación o confusión en la comunidad.
Ante las versiones que se intentan instalar respecto a que la planta está desbordada o que la montaña de basura sigue creciendo, es necesario aclarar con honestidad la realidad técnica de los trabajos:
* La montaña de basura NO está creciendo: La celda actual está delimitada y contenida. El plan de sellado definitivo, tapado técnico con tierra y remediación ambiental del predio ya está planificado y se ejecutará bajo estrictas normas ambientales.
* Las celdas sanitarias no se pueden «sacar» ni eliminar: Pedir que se remuevan físicamente las celdas cerradas no es posible desde lo técnico. Remover toneladas de residuos históricos enterrados, liberaría gases atrapados y multiplicaría los focos de incendio, generando un desastre sanitario y ambiental incalculable para los propios vecinos de la zona. La única solución real es el sellado hermético.
* Se está sacando la basura del pueblo, no acumulando: Lo que los vecinos ven hoy en movimiento es el residuo de «rechazo» (lo que no se puede reciclar). Las máquinas y camiones están trabajando a contrarreloj pura y exclusivamente para cargar ese rechazo y trasladarlo de forma definitiva al CEAMSE. El Municipio está invirtiendo recursos en sacar la basura de Las Flores, no en amontonarla.
Los tiempos de la logística y el humo subterráneo son complejos, pero la única realidad es que hoy se trabaja para ordenar el predio, trasladar los residuos fuera de la ciudad y avanzar hacia la remediación final.

