Karina Watralik, Jefa de Departamento de Zoonosis Rurales Azul se refirió al primer fallecido por Hantavirus en Azul en lo que va del 2022.
En este punto acotó que los encargados de hacer esta segunda inspección, realizaron la observación que lindero a este lugar funcionaba un criadero de cerdos con algunas condiciones inapropiadas que podía facilitar la presencia de roedores.
«Ese informe se elevó de inmediato a la Secretaría de Salud del municipio y al Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires» señaló y siguió: «A esto se sumó que pudimos recabar información gracias a la colaboración de su familia y su empleador, que nos facilitaron los dieciocho destinos donde había estado viajando cuarenta y cinco días antes de su fallecimiento».
En ese sentido contó que la enfermedad tiene cuarenta y cinco días de vinculación aproximadamente y por eso mismo se hace fundamental repasar hacía atrás los posibles lugares de contagio: «Y todos esos viajes habían sido a sitios rurales o puertos donde la presencia del roedor es parte habitual del paisaje».
Watralik remarcó que desde Zoonosis Rurales Azul ya se han reportado en lo que va del año en curso, once casos de Hantavirus y aseguró que ese número ya es superior a los registrados en años anteriores: «Tres de esos once casos tienen domicilio en Capital Federal y por ende no van a figurar en las estadísticas de la provincia de Buenos Aires. Entre las localidades en las que estos casos sucedieron están: Campana, Pergamino, Saladillo y en este momento estamos trabajando con dos casos, uno en Monte y otro en 25 de mayo, que son dos mujeres que se encuentran internadas, pero en buen estado de salud en general».
«En Bragado y en Azul tuvimos los dos casos fatales, con dos personas fallecidas y en todos estos casos hemos tomado intervención desde el departamento de zoonosis» agregó.
Más adelante Watralik hizo referencia a las medidas de prevención que se deben tener en cuenta para disminuir las chances de contraer esta enfermedad y mencionó: «Hay que evitar el contacto con roedores y con sus secreciones y cuando vemos los posibles orificios de ingreso de los roedores tratar de sellarlos, limpiar los sectores con sospecha de presencia de roedores con lavandina diluida, antes de barrer los pisos de tierra humedecer con agua el lugar, ventilar los ambientes y entender que la luz solar lo inactiva al virus».
(Fuente: Diario El Tiempo)

