La tradicional Panadería de Boerr está cumpliendo, nada más y nada menos que 117 años de actividad ininterrumpida ofreciendo los mejores productos a los vecinos del lugar y a todo el Partido de Las Flores.
Roberto Mogni, quien junto a su familia hace más de 68 años que habita el paraje, es el propietario del comercio desde hace 57 años. “No es poca cosa, prácticamente toda una vida en este rubro, en este lugar y en esta panadería”, señaló.
“En primera persona” contó que el amor por esta profesión comenzó cuando iba a la escuela. Manejaba un transporte de “tracción a sangre”; hacía un reparto de leche a la ciudad y a la vuelta llevaba a las maestras porque los caminos en esa época no eran los adecuados para los automóviles y porque tampoco había gran cantidad de autos, las docentes no contaban con esos medios entonces él las llevaba en sulky.
Cuando finalizó el colegio, dado que ya tenía experiencia en ese tipo de transporte, el panadero le propone hacer el reparto. Comenzó con el reparto de pan que antiguamente se hacía por casa.
Primero llegaba hasta el 43 y todo a la vera de ese lugar donde antes vivía mucha gente y con muchos más chicos que hoy por lo que en la venta, en la ida y vuelta, completaba lo que necesitaba para vivir.
Después siguió trabajando en La Cuadra, aprendió el oficio y en un momento dado, cuando la gente de La Plata que era dueña vende la panadería, él compró la llave del negocio en sociedad con Abelito Nanni.
Durante dos o tres años trabajaron como socios hasta que Mogni le compra la parte de su compañero y también la propiedad. Acomodó y arregló el inmueble, se casó, formó y crió su familia.
En los últimos tiempos, por un problema de salud que tuvo, le propuso a su hijo Ramiro seguir con el trabajo; la propuesta le gustó, le gusta también el campo por lo que continuó él en la actividad.
Roberto se mostró muy orgulloso de sus hijos, tanto del que ahora está a cargo del negocio como del otro que vive en Tandil y es Licenciado en Turismo.

