El consumo de carne vacuna en Argentina experimenta una caída notable y alcanza su nivel más bajo en 30 años. Según la Cámara de Industria y Comercio de la Carne de la República Argentina (SICRA), el consumo se redujo un 11% durante el primer semestre de este año.
Hasta el momento, el consumo por habitante se ubica en 47 kilos anuales, lo que representa 132.000 toneladas menos en total. Esto equivale a una disminución de 4,2 kilos de carne por argentino al año.
El reporte revela que, aunque el consumo total de proteínas se mantiene estable en torno a los 116 kilos por persona al año, la caída en el consumo de carne vacuna responde a diversos factores. Entre ellos, destacan la disminución del poder adquisitivo y el fuerte aumento en los precios de la carne.
Además, el incremento de las exportaciones también influye en esta tendencia, al reducir la disponibilidad local de este producto básico en la dieta argentina.

