Estados Unidos llevó a cabo en la madrugada de este sábado una operación militar de gran escala en territorio venezolano, que culminó con la captura y traslado fuera del país del presidente Nicolás Maduro, según confirmó oficialmente el mandatario estadounidense Donald Trump. La intervención marca una escalada sin precedentes en la relación bilateral y reaviva el debate internacional sobre los límites del uso de la fuerza, la soberanía estatal y los intereses estratégicos en la región.
El operativo comenzó alrededor de las 02:00 de la madrugada (hora local de Caracas) con una serie de bombardeos y acciones de fuerzas especiales en distintos puntos del país. De acuerdo con reportes de agencias internacionales y del propio gobierno de Estados Unidos, los ataques se concentraron en objetivos militares y logísticos considerados estratégicos, entre ellos el Fuerte Tiuna, la Base Aérea La Carlota, el Puerto de La Guaira, el aeropuerto de Higuerote y la antena de comunicaciones de El Volcán, ubicada al sur de la capital. Las explosiones provocaron apagones masivos y escenas de pánico entre la población civil, con columnas de humo visibles en distintos barrios de Caracas.
Donald Trump, calificó la captura de Nicolás Maduro como una «muestra espectacular» del poderío militar norteamericano. En esa línea adelantó que el país norteamericano gobernará Venezuela hasta lograr una transición ordenada y advirtió que están preparados para un segundo ataque de ser necesario.
El Presidente de los EEUU reafirmó que el «interés principal» es el petróleo, más allá de vincularlo con la conducción del llamado “Cartel de los Soles”, una presunta red conformada por altos funcionarios venezolanos involucrados en el tráfico de drogas. Trump concedió gran importancia a los recursos petrolero venezolanos y dijo que compañías estadounidenses solucionarán los problemas de la infraestructura petrolera venezolana y «empezarán a hacer dinero para el país».
En las últimas semanas, Trump había abierto una nueva línea de críticas a la Venezuela chavista, a la que acusó de «robar» petróleo a Estados Unidos. Altos funcionarios de su gobierno dijeron que la industria petrolera venezolana se creó gracias al esfuerzo estadounidense.

