Comenzó este fin de semana el carnaval infantil con más de 450 chicos que desfilaron por la Av. San Martín entre Caseros y Alte. Brown. Entre música, color, diversión, papel picado, centenares de familias disfrutaron las primeras dos, de las cinco noches de Corsolandia, que además tiene sorteos permanentes entre los participantes.
Todo tipo de disfraces, individuales, grupales, carrozas fueron los protagonistas donde el clima también acompañó. Y como espectáculo extra, el domingo estuvo el robot de luces, y para el viernes y sábado próximo se esperan números de escenario para cerrar la noche.
La comisión convocó a Alejandro Reyes Lara para la conducción, el escenario se instaló sobre la esquina de Sordeaux y San Martin y allí se encuentran las tres sillas que el último día ocuparán los niños que sean elegidos embajadores. Al lado del escenario, este año además, se incorporó un espacio preparado y decorado, donde los participantes pueden sacarse fotos. También hay carros gastronómicos sobre la esquina de Alte. Brown -por fuera del circuito- donde los emprendedores locales venden pochoclos, panchos y papas fritas.
Con más de 50 años de historia, Corsolandia, es referente en la provincia y una vez más convoca mucho público que disfruta de este carnaval infantil.

