El fin de semana extralargo de noviembre cierra con cifras históricas en Mar del Plata, inyectando una dosis de optimismo de cara a la temporada 2025-2026 y dejando una marca imborrable en la agenda política de esa ciudad turística. Con una ocupación hotelera promedio que superó el 70% y una presencia incesante en rutas y arterias principales, la ciudad balnearia no solo validó las expectativas de los operadores turísticos, sino que también entregó un resonante balance a la gestión saliente del intendente Guillermo Montenegro quien utilizó sus redes sociales para anunciar un número contundente: 158 mil turistas eligieron «La Feliz» entre el viernes y el lunes. «Es un récord histórico que logramos gracias a la preparación, la previsibilidad, la oferta, las condiciones. Todo para competir. Y ganar».
Para el sector turístico, que había mirado el fínde XXL como un «test serio» sobre la capacidad de gasto y el humor social en medio de un contexto económico complejo, el resultado fue excelente. La clave ahora será si este impulso inicial y esta capacidad de captación, demostrada en un fin de semana fuera de temporada alta, lograrán sostener el pulso en un verano que se anticipa con desafíos económicos en tiempos complicados para gran parte de la población.

