Esta mañana nos visitó Miguel Angel “kuki” Barraza, el peluquero de los chicos como muchos le dicen. Kuki es un peluquero muy particular, instalado en una esquina tradicional de la ciudad, hace de su peluquería un espacio de charlas, juegos y novedades. Siempre tiene algún detalle nuevo o servicio para ofrecer, sobre todo a los más chiquitos. “Nací para trabajar con chicos, a mi me gusta, tengo feeling, tengo los autitos, el hombre araña, chupetines, son todas herramientas, es un equipo de cosas, no me puede faltar ni la maquina ni un chupetìn”, contó.
Peluquero profesional, hizo peluquería femenina muchos años pero hoy se dedica exclusivamente a caballeros y niños, “las mujeres requieren de otros tiempos en la peluquería”, agrega.
Como él mismo expresa, le encanta estar activo, siempre está generando cosas nuevas, o para la peluquería o para entretener, como cuando hizo videos musicales, o le cortó el pelo a un gallo…”Siempre pienso en cómo dar el mejor servicio al cliente, y hacer otras cosas. Ahora voy a poner un inflable, ploteado, lindo, lo vamos a poner dos horas en la pelu y vamos a ver”, adelantó en la radio.
Además, Kuki siempre está al pie del cañón ayudando de forma anónima a quien o donde lo necesitan, a veces desde lo económico, a veces desde lo práctico, aunque él no hace publicidad con sus acciones. “Me expuse mucho una vez, por contagiar a la gente y que haga lo mismo y me hizo mal”, relató.
Con buena onda entre los colegas, Kuki –que también hace barbería- comenta: “hoy las barberías han avanzado mucho, hay muchos chicos jóvenes trabajando. Está bueno que haya, hay lugar para todos”.
Del mismo modo tiene clientes peluqueros que llegan a su espacio a cortarse y así él también tiene su peluquero personal: “A mí me corta De Genaro, con 75 años de profesión, tiene mucha experiencia, con alrededor de 90 años todavía corta, con un pulso impresionante maneja las maquinas nuevas es un tipo que da gusto, y conversamos mucho cuando voy, le consulto y siempre sabe”.
Comprometido y feliz con su profesión, Kuki se ríe y piensa en voz alta: “No se si es mi primera o segunda casa la peluquería”. Acompañado y apoyado por la familia manifiesta: “Para adelante siempre, con metas, con acciones, así soy”.

