Estamos a días de terminar el año, donde no ha sido fácil para la mayoría de los argentinos sostener la situación laboral, social y económica, sobre todo. Despidos, cierre de pymes, recortes de subsidios en las tarifas, quita de medicamentes, desregulación de leyes como la de alquileres, y otras medidas han hecho que este año haya sido y sea cuesta arriba para la masa popular. Los movimientos sociales, pilar fundamental de los más desprotegidos resisten como pueden a lo largo y a lo ancho de todo el país para acompañar y mitigar las consecuencias sufridas en los sectores más afectados.
En Las Flores, el Movimiento Evita de la mano de Carla Estabillo, y con un grupo de gente que sin feriados ni vacaciones atiende el merendero –que funciona en el Toque Toque- continúa asistiendo a chicas y chicos brindándole un espacio de contención y apoyo.
Hoy, Carla estuvo en Play Radios haciendo un balance de la situación que se vive en los comedores y merenderos y cómo se trabaja. “La verdad es que hay muchos comedores y merenderos que se cerraron porque no se pudieron sostener. Acá en Las Flores tenemos otro contexto que permite organizarnos de otra forma con manos solidarias o de privados”, dijo. Como explica Carla, la tarea es acompañar a la gente de los barrios, esa es la razón de ser del Movimiento Evita. “La parte política también está, porque necesitamos políticas públicas que defiendan a los más vulnerables. Pero el valor más fuerte es el trabajo solidario”, agregó también.
El merendero, que todos los días hace siete años ininterrumpidos, asiste a los chicos, también ofrece espacios de recreación y apoyo escolar. Ahora en la temporada de verano, “Este es el primer año que por cuestiones de calor y espacio en enero fomentamos que los chicos asistan a la pileta municipal, igualmente ayudaremos a las familias garantizando la merienda”, adelantó.
Otras de las acciones del movimiento, como explicó Carla, es una articulación con la secretaria de salud local “porque nos hacen falta y no tenemos más herramientas. Es complejo todo –siguió-, no solo lo alimentario, la deserción escolar, situación de vulnerabilidad, los chicos están más en la calle…..y son el futuro de nuestra sociedad esos pibes”.
Por otra parte, lo que fue la huerta del movimiento, hoy funciona como huerta comunitaria, que abastece a quienes trabajan allí y el excedente se determina entre todos a donde se lleva.
En lo organizativo-político a nivel provincial, la responsable política del Movimiento social informó que hace algunos días se realizó un plenario donde estuvieron presentes todas las secciones electorales y en concordancia con todos los representantes del interior concluyeron que: “Necesitamos la autonomía política para seguir, que la agenda de los movimientos sociales estén para seguir, es la realidad de la gente. Es difícil cuando la política pública sale de atrás del escritorio, no se puede llevar a cabo, pero cuando sale del territorio es lo que se necesita. La política vieja ya no va más porque la sociedad cambia, y se necesita otra clase de política. Hay que evolucionar”.

