La suba de los combustibles se ha vuelto tendencia predominante en los meses que Javier Milei acumula frente al Ejecutivo nacional y mayo no será la excepción. En ese sentido, el Gobierno iniciará el mes próximo con un nuevo incremento en los surtidores, que partirá de un piso del 4% pero que, según la zona del país, podría saltar por encima del 6%, de acuerdo a estimaciones de distintas cámaras del expendio. De aplicarse el rango más bajo, el litro de nafta súper en nuestra ciudad superaría a los 1000 pesos, en cambio la unidad de nafta infinia de YPF pasaría a los 1.200. La cercanía de un nuevo incremento mantiene en estado de tensión a los estacioneros, que padecen la mayor baja en las ventas de al menos los últimos 5 años.
El aumento que viene corresponderá a la cuarta etapa de la actualización de los impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC) dispuesta por el oficialismo con el fin de acentuar la recaudación y, en simultáneo, acercar el precio del combustible argentino a los valores internacionales.
El Gobierno aplicó un ajuste del 4,3% a principios de este mes, mientras que la suba que viene se encuentra programada para la jornada del 1° de mayo.
Vale señalar que, previo al arribo de Milei a la Presidencia, la nafta cotizaba a un promedio de $400 el litro. De acuerdo a datos de entidades de la comercialización con operaciones en el centro y este del país, en lo que va de la gestión de La Libertad Avanza (LLA), los combustibles presentan un aumento acumulado por encima del 110 por ciento.

