En la tarde noche de ayer en Plaza Mitre se realizó el acto a 24 años de la inauguración del Monolito que recuerda a los detenidos desaparecidos de Las Flores durante la Dictadura cívico-militar-eclesiástica.
Se llevó a cabo una conmemoración sencilla, con protocolos y con la compañía de integrantes de la Comisión de Familiares y Amigos de Desaparecidos y Víctimas del Terrorismo de Estado, militantes, autoridades municipales, concejales y demás vecinos.
En la jornada se leyeron adhesiones y se contó con la actuación del grupo musical “Pájaros de Agua”.
También se compartió la tradicional lectura del Documento de la Comisión correspondiente a este periodo:
En este lugar, desde hace 24 años, nos juntamos para recordar y homenajear nuestras compañeras detenidas desaparecidas y asesinadas y a nuestros compañeros detenidos desaparecidos y asesinados por el terrorismo de Estado.
Nuestro monolito ha sido testigo, del paso de compañeros y compañeras que han dado y dejado mucho para que en nuestra ciudad se mantenga viva la memoria, tarea nada sencilla y nada fácil, desde siempre hemos propiciado y reclamado que las políticas de Memoria, Verdad y Justicia deben ser políticas de Estado, y debe ser así desde un punto de vista moral pero también ético y legal, ya que existe afortunadamente un ordenamiento jurídico que así lo establece.
Sabemos que no siempre hemos venido a este lugar cada 27 de Julio con las mismas emociones, ni sensaciones, alegrías y esperanzas, desazón y tristeza, pero siempre con las mismas convicciones.
Las convicciones por las cuales dieron su vida nuestros 30.000 compañeros y compañeras.
Ellos y ellas militantes políticos, partidarios, sociales y sindicales, convencidos de las herramientas de la participación y acción política para transformar la realidad, en particular de quienes menos tienen, y de los más vulnerables.
Este es un año que nos ha tocado ver la importancia que resulta de contar con un Estado Nacional, Provincial y también Municipal que cumple con lo que las obligaciones legales, pero también morales de revitalizar y sostener activamente las políticas de Memoria, Verdad y Justicia. La re funcionalización de nuestro Espacio para la Memoria, es muestra de ello, y seguramente a medida de que la campaña de vacunación se haga más efectiva y las medidas del cuidado producto del Covid 19 se puedan ir flexibilizando podremos retomar las visitas y las actividades con la normalidad que desde un primer momento deberían haber podido llevarse adelante. La inacción y las políticas negacionistas primero, y la pandemia COVID después lo impidió, ahora con el apoyo del Estado, el trabajo de la comisión y la colaboración de los que siempre están y van a seguir estando nos van a permitir revalorizar nuestra historia y construir y reconstruir nuestro legado para las futuras generaciones.
Desde este lugar, donde año a año, jóvenes de la edad de nuestros compañeros SIEMPRE PRESENTES se congregan para recuperar y mantener viva la memoria para que Nunca Más vuelva a pasar lo que paso, una cruel y vil dictadura Cívico, Militar y Eclesiástica, que tuvo como objetivo la implementación de un plan sistematico de imposición de un orden económico y social que beneficie a una minoría concentrada, condenando a la pobreza y marginalidad a millones.
Sabemos que finalmente ese fue el motivo de sus secuestros y desapariciones, la persecución, el crimen, de militantes políticos de diverso orden que luchaban por una patria más justa.
Siempre presentes nuestro compañeros y compañeras:
Carlos de la Riva Asesinado por la AAA el 1 de noviembre de 1974 – PRESENTE
Carlos Alberto Labolita desaparecido el 25 de abril de 1976 – PRESENTE
Paulo Nazaro desaparecido el 14 de octubre de 1976 – PRESENTE
Rubén Villeres desaparecido el 16 de septiembre de 1977 – PRESENTE
Graciela Folini desaparecida el 16 de septiembre de 1977 – PRESENTE
Miguel Ángel Gradaschi desaparecido el 27 de octubre de 1978 – PRESENTE
POR QUE LA MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA SEAN UNA POLITICA DE ESTADO SIEMPRE..
30.000 COMPAÑEROS DETENIDOS-DESAPARECIDOS
PRESENTES!!! AHORA Y SIEMPRE.




