El Cura Párroco de Las Flores, Pbro. Martin Ripa, envió un mensaje a la comunidad en este día del trabajador tan especial.
A las 11.30 horas por la Red Social Facebook desde la Iglesia Nuestra Señora del Carmen se brindará una misa dedicada los trabajadores. Desde la Mesa de Dialogo que se había constituido en el mes de marzo se había planeado conmemorar este día con algunos gestos, algunos signos pero eso no pudo ser posible por la razón de público conocimiento pero igualmente no se quiere pasar de largo con esta jornada tan importante que también tiene que ser de oración y reflexión en una realidad que nos toca a todos.
“Vamos a pedir porque somos creyentes, vamos a pedirle a Dios que ilumine esta realidad y que bendiga a cada familia que pasa situaciones difíciles; por los trabajadores que tienen trabajo para que lo sigan teniendo y para que se genere más trabajo para que los que no lo tienen, puedan tenerlo porque muchas familias tienen esa dificultad”, expresó el Padre.
Desde la liturgia de la iglesia en esta fecha se recuerda hoy a San José Obrero, un trabajador sencillo pero que le toco cuidar los dos tesoros más grandes que fueron Jesús y la Virgen; mirando esta figura incluso hay una gran cantidad de valores que hoy se quieren compartir con la comunidad.
Solidaridad
En este tiempo y por la pandemia, donde se ha potenciado el tema de la falta de trabajo por estar cuidando la salud y por ende los ingresos de las familias son menores, son necesarias otras cosas, incluso que estemos tranquilos con uno mismo.
Al respecto el Cura señaló que eso han constatado en el encuentro con las familias y han podido ver que quizás hay ademas una deuda social, como pueblo, como patria, muy grande y vieja con aquellos que atraviesan situaciones de miseria y pobreza anteriores al coronavirus.
Ahora también se presenta este fenómeno de personas paralizadas porque al trabajar el día a día no pueden llevar el dinero a la casa y eso ha hecho que desde la Iglesia y en la figura misma del Párroco, se tenga que llegar con viandas a los sectores más vulnerables, palpando la real necesidad que hay.
Por semana desde la institución se visitan a alrededor de 500 familias, lo cual significa un contacto directo cuerpo a cuerpo en lo espiritual pero también en lo necesario más allá de la comida, porque atienden cuestiones de enfermedad, de medicamentos, tramites, entre otras cosas.

