Ricardo Rodríguez está radicado en Las Flores desde hace 7 años; desde que llegó trabaja como remisero, primero en una agencia y ahora, desde hace tres años, en otra. Pasó por el aire de la Radio para contar la difícil situación judicial que está atravesando dado que no puede ver a sus hijas.
Estuvo en pareja y fruto de esa relación nacieron tres niños. Su ex mujer vivía entre Las Flores y Quilmes, yendo y viniendo; durante los 7 años, él debió atender a los pequeños, llevándolos a la escuela, al médico, todo lo referente a ellas.
En el último tiempo la mujer no vivió con ellos, hacia alrededor de un año que estaba en Quilmes. Un fin de semana, para que estuviera mas en contacto con sus hijos, Ricardo le permitió quedarse en su casa; en esa semana ella le realiza una denuncia de violencia psicológica y en menos de 48 horas fue la policía y se llevó a los nenes.
Estuvieron casi un mes en el Refugio para personas víctimas de violencia de género y después le permitieron a la mamá trasladarlos hacia Quilmes.
“Lo injusto que yo veo de todo esto es que con el solo dicho de una persona, la ley tomó el castigo máximo porque me sacó a las criaturas, me puso una restricción casi de tres meses, me la hicieron el 4 de diciembre y en ese lapso jamás la ley comprobó si yo soy violento”, señaló el hombre.
El único trabajo social fue una ambiental de una Asistente Social que está escrito en potencial y en tercera persona, donde predomina lo dicho y considerado por la madre. A él nunca le hicieron una entrevista, nunca tuvo una audiencia, a las nenas nunca le preguntaron con quien querían estar; “las sacaron de su ambiente, de su colegio, de sus amigos porque a las nenas se las llevaron pero la ropa, los juguetes, todo quedó en mi casa, ya hace 6 meses de esto”.
En la audiencia Rodríguez solicitó que se le realice un estudio de perfil psicológico a la madre y a todos los que viven con las pequeñas en Quilmes, la abuela y los tíos, porque él sabe que es un ambiente violento, tiene audios que ella misma le manda donde los chicos son violentados.
“He ido a 100 mil lados y todos te ponen una barrera. He llamado al 144 de violencia de género y después de esperar 10 minutos que me atiendan me dicen ‘no, nosotros denuncias de hombres no tomamos’ y me cortaron; voy a protección del menor y me dicen ‘no, esta es una institución creada para proteger a la mamá y a los nenes, al padre no aceptamos denuncias’, entonces la verdad que yo ya no se que hacer”, denunció.
Se dirigió también al Secretario del Juzgado de Paz quien, tal como indicó, lo echó porque le dijo que el juez se mueve a través de los escritos, que tenían que esperar y que ahora ultimo como sus hijos están en el municipio quilmeño, cambió el ciclo de vida y deberá dirigirse a ese distrito.
Realizó la denuncia allí, se la tomaron en la Fiscalía y pusieron un psicólogo a cada una de las criaturas pero aun no se sabe si iban a empezar las entrevistas antes o después de la feria judicial, lo que significa que las nenas siguen estando en ese ambiente, por lo menos hasta que termine la feria, en febrero cuando igualmente no quiere decir que ya ese mes las saquen, sino por el contrario, recién ahí empieza devuelta todo hasta decidir, posiblemente en marzo o abril.
Ricardo expresó en otra parte que “nadie se hace responsable del daño que le ocasionaron. Si las nenas demuestran ya que evidentemente algún problemita tienen porque la más grande repitió, la del medio empezó a usar pañales que había dejado, esos son todos llamados de atención”.
Tal como manifestó el papá, las nenas estaban muy bien en esta ciudad, nunca tuvieron una denuncia en las instituciones, de hecho se mostraban siempre muy cariñosas con mucha gente, con las maestras, los directivos quienes veían que él era un padre muy presente.
Hace poco tuvo oportunidad de verlas a las nenas. Estuvo charlando con ellas durante una hora en la vereda y ellas le manifestaron lo mismo, le preguntaron cuando volvían a su casa, porque ellas quieren estar en Las Flores.
Ricardo aseveró que la mamá de las niñas no puede hacerse cargo de ellas porque tiene un 80% de retraso madurativo, es una persona que no puede estar con ellas, no sabe cocinar, ni limpiar. También que no entiende como puede ser que el juzgado las deje estar en el mismo lugar de donde las sacó en el año 2015.
