Marcelo Gandini es Docente Investigador de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, y en la tarde del martes 28 de agosto conversó con Frecuencia Personal Azul acerca de la realidad que se vive hoy en dia en las altas casas de estudio por el conflicto presentado hace ya varias semanas en reclamo por mejoras, no solo salariales, sino también de infraestructura y hasta de materiales de trabajo.
En el comienzo remarcó que la lucha no es solo de los profesores sino también de los alumnos, de los no docentes y de toda la comunidad educativa porque “todos juntos con una única consigna que sería defender la educación pública, gratuita, inclusiva y de calidad que no queremos perder”.
El Ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, dijo que “no es un reclamo legitimo”. Sobre esto Gandini señaló que para los docentes es legitimo porque creen que forman parte de una sociedad y un Estado que les dio una función bastante importante como lo es la de la educación pública, gratuita, universitaria y de calidad y por la cual ellos tenían que tener un presupuesto acorde a su funcionamiento pero que, hasta el momento, es el mismo que el del año 2016, con todo lo que eso significa ante los aumentos que ha habido en todos los ámbitos.
“En la universidad, entre sueldos y servicios, se va muchísimo más del 90% del presupuesto”, agregó.
El funcionario nacional también expresó que lo que los docentes universitarios hacen es “la campaña de una alianza kirchnerotrotskista y que por eso pierde legitimidad”.
“A lo mejor, tal vez me hayan manipulado y no me haya dado cuenta. (…) Tal vez sea una conspiración tan grande que no nos damos cuenta”, manifestó Gandini con un dejo de ironía, más que nada tambien porque lo único que ve es que en la universidad está todo cada vez mas caído, están las cosas rotas que no se pueden arreglar, están los servicios que se apagan a una determinada hora porque el dinero no alcanza para pagar, se les pide a los profesores que no salgan con los estudiantes porque no hay plata para pagar el combustible.
“Lo único que veo es que cada vez podemos hacer menos lo que queremos, para lo que estamos dispuestos, y para lo que estamos formados para hacer”, lamentó.
Esto último además demuestra que los docentes no reclaman solamente por una suba de sus sueldos – que tampoco está mal si se considera que la inflación llegaría al 35% y se les ofrece solo un 15% más – sino también por la desatención en lo edilicio, la no respuesta ante las necesidades que tiene una institución educativa de esta magnitud.
“Así nos den un 30%, un 50%, no soluciona el problema de la universidad porque el problema de la universidad no es una cuestión salarial”, afirmó el docente que además relató que todo se está cayendo porque el gran aumento de la inflación, del dólar repercute dado que para las investigaciones se usan cosas que se compran en dólares y a estos valores, ya desde el año imposible, es imposible adquirir.
La gobernadora manifestó tiempo atrás que “nadie que nace en la pobreza en la Argentina llega a la universidad”. Sobre esto, como profesor y como ex alumno de la universidad pública, indicó que son los números – que dicen que más del 90% de los alumnos llegan desde la zona rural, de ser los primeros universitarios en las familias – los que justifican el rol de la universidad, los que hacen que la universidad sea más grande, mas importante de lo que se cree que es.
La Universidad del Centro no solo ofrece la oportunidad de estudiar a un montón de jóvenes que quizá no tenían la posibilidad de ir a otra universidad sino tambien ofrece becas, casitas para vivir y casi toda subsidiada la comida del mediodía y de la noche. “Casi es imposible que si alguien por lo menos no se plantea querer venir, no pueda venir”, remarcó.
Actualmente, por su sueldo y según los índices económicos, un docente se encuentra debajo de la línea de la pobreza. Marcelo explicó que los profesores tienen distinto tipo de dedicaciones: algunos que le dedican 10 horas o 20 horas que están por debajo del umbral de la pobreza y los que le dedican tiempo completo que cobran un poco más.
Señaló que si pueden hacerlo de esta ultima manera es por suerte porque los sueldos realmente irrisorios porque se habla de $5000 para los ayudantes, incluso cerca de las líneas de la indigencia.
En la UNICEN, en Tandil, se realizan durante estos días distintas actividades en el marco de este reclamo. En la jornada de ayer hubo clases públicas, hoy miércoles se suspenden las acciones para participar de la toma simbólica del rectorado y mañana jueves la comunidad educativa se suma a la Marcha Federal Universitaria.
En las Facultades de Azul se realizó una declaración de una Asamblea Interclaustro, de todos los actores en el cual se plasma el rol y la importancia de la universidad. Se va a pedir además el apoyo del Intendente y del Concejo Deliberante.

