Payador, escritor, artista, profesor; algunas de las tantas vocaciones que desarrolla Pablo Solo Díaz que desplegó todos sus saberes en la mañana de este viernes 20 en el aire de Play Radios.
Actividades en el Espacio para la Memoria
El pasado 24 de marzo, en el marco del Día por la Memoria, la Verdad y la Justicia, Pablo presentó en el Espacio para la Memoria de nuestra ciudad, la muestra “Silencio y Represión”. Esta noche, a partir de las 21 horas en el mismo lugar, y a modo de cierre de esa exposición, interpretará el unipersonal “A perro perro, Martin Fierro”, evento convocado desde la Comisión de Familiares y Amigos de los Desaparecidos y las Víctimas del Terrorismo de Estado de Las Flores.
Sobre la muestra comentó que son dos series distintas de dibujos que realizó el año pasado: “Silencio” habla de la complicidad de las jerarquías de la iglesia católica en el tapar todo el drama de los abusos que no se saben cuando empezaron, que solo fueron denunciadas por las victimas dado que en la iglesia nunca manifestaron nada sobre esas situaciones, convirtiéndose en cómplice; “Represión” fue creada a fines del 2017 luego de las marchas que se llevaron a cabo en Capital de las que participó con SUTEBA donde la gente reclamó por el ajuste en las jubilaciones y donde hubo represión indiscriminada “sin ningún sentido”.
En este marco señaló que él en su labor profesional como docente nunca ha tenido problemas, ni ahora ni antes.
Luego contó que la obra teatral que presentará esta noche data desde hace casi 10 años, que ya la ha presentado en todas las Escuelas de la ciudad (solo en una no estuvo por un inconveniente personal) y que surgió en el año 2009 cuando la Directora de la Escuela de Pardo, Liliana Torlaschi, le pidió que le contara el Martin Fierro a los alumnos. Pensó en cómo hacerlo entretenido y para que los chicos no se lo olviden, que sea el mismo Fierro – a través de marionetas, títeres – quien les cuente su historia, no solo contando la parte de humor sino también lo trágico.
Pablo estará acompañado por Juan Carlos Maddio quien, con su guitarra, hace la parte musical en vivo. Cuando nació el unipersonal, nunca imaginó llegar a tantos lugares pero con Maddio y otros tantos músicos, ya ha hecho más de 300 presentaciones y ha recorrido varias localidades del país, la ciudad de Buenos Aires y este domingo, por ejemplo, estarán en Azul.
Pablo ha pensado en todos y cada uno de los detalles para esta obra que se enmarca mucho en el estilo del circo criollo; además para presentarse frente a los más chicos, entre los que ya lo conocían y para protegerse porque “cuando uno no es actor, cuesta”.
Durante la charla el escritor también recordó las historias de crotos que han transitado las calles de nuestra ciudad y que tenían como epicentro a los galpones del ferrocarril; además distintas presentaciones hechas; la experiencia con alumnos de distintos niveles educativos; cómo ha ido cambiando la obra a medida que la iba presentando en diferentes escenarios; entre muchas otras actividades relacionadas que ha realizado solo o con otras personas apasionadas por el teatro, tal el caso de Marcelino Revainera.
Como payador
Pablo Solo sigue trabajando con otra de sus pasiones que son las payadas. En estos momentos se está encuadernando el libro “La lengua del viento” que se presentará el 5 de mayo en la Feria del Libro de Buenos Aires y el 11 en nuestra ciudad, que es el testimonio de todo lo que ha escrito con respecto al payador.
En las hojas de ese ejemplar también se podrán leer las ultimas cuestiones que tienen mucho que ver con “la situación que vivimos, con la impotencia que tenemos muchos”.
La situación actual
Lo que más le preocupa sobre la actualidad que atraviesa el país, dijo, es que se desarmen estructuras de defensa de los derechos laborales que se han adquirido, que costaron muchos siglos y mucha lucha en las generaciones anteriores porque “nada se logró sin reclamos”; también porque se va a tardar mucho tiempo más para volver a conquistarlos.
“Cada derecho al que el pueblo accedió fue precedido pro lucha y represión”, reafirmó Pablo, trayendo a la memoria diferentes conquistas que hoy son parte de la historia argentina, considerando además que “ahora en el mundo entero hay mucho poder de las empresas que ya no tienen banderas, que ya no tienen nacionalidad, que no les importa absolutamente nada, ni los pueblos ni la gente, ni la dignidad de las personas, solamente les interesa su enriquecimiento personal”.
Asimismo explicitó que le ocupa mucho que nos endeuden porque eso significa “ponernos una cadena en la pata” y no solo a nosotros sino también a hijos, a nietos, entre muchas otras cosas como la pérdida del trabajo rural, porque tampoco es casualidad que se quieran cerrar las escuelas de campo o que se estén desarmando estancias, las cuales están siendo avasalladas por las empresas multinacionales que, además de contaminarnos y perjudicar al medio ambiente, dejan sin trabajo a la gente, generando “mucha plata para pocos bolsillos”.
