En la mañana de Frecuencia Personal, el médico y comunicador en salud compartió en primera persona su historia de vida, superación y esperanza. A corazón abierto, contó cómo atravesó el diagnóstico de un tumor cerebral maligno, las cirugías y los tratamientos, y cómo vive hoy, a un paso de finalizar la quimioterapia.
Hay historias que nos invitan a escuchar con atención. Y la del Dr. Pablo Arrúa es una de ellas.
En la mañana de Frecuencia Personal, el médico y comunicador en salud visitó los estudios de FM 107.7 Play Radios y compartió con Flavio Pérez una experiencia que, según contó, le cambió la vida para siempre: el descubrimiento de un tumor cerebral extremadamente maligno.
“Tuve un episodio convulsivo sin antecedentes, un día sin ningún motivo”, relató. En ese momento, los profesionales que lo atendieron debieron realizarle una serie de estudios para determinar qué estaba sucediendo. “No se sabía si era un ACV o un infarto”, recordó.
Los estudios confirmaron el diagnóstico. Y con él llegaron el miedo, la incertidumbre y una pregunta que, como paciente, necesitaba hacer: “¿Cuánto tiempo me queda?”
Cuando el médico se convierte en paciente
Arrúa contó que, en ese momento, comprendió que debía dejarse atender y confiar en quienes estaban a su alrededor.
“Fue importante dejarme atender y entender que ahora no sos más médico, sos paciente”, expresó.
A partir de allí comenzó un largo camino de tratamientos. Fue operado inicialmente en el Hospital Español, pero el resultado no fue el esperado: el tumor volvió a crecer. Luego debió atravesar una segunda cirugía en la Fundación Favaloro, donde le extrajeron un tercio de su lóbulo frontal. También le colocaron una plaqueta de titanio en la cabeza.
A esas intervenciones se sumaron los tratamientos de radioterapia y quimioterapia.
“Pensé que se terminaba todo”, confesó al recordar aquellos primeros momentos. Sin embargo, también destacó el acompañamiento de los profesionales que lo trataron y el lugar que ocupó su fe durante todo el proceso.
“Me apoyé muchísimo en la fe. Fue un milagro verdaderamente, más allá de los profesionales extraordinarios que me trataron”, sostuvo.
A un paso de terminar el tratamiento
Hoy, el Dr. Arrúa transita una etapa diferente. De los seis ciclos de quimioterapia indicados, le queda solamente uno para finalizar.
Explicó que, una vez terminado, podrá hablar de curación, aunque deberá continuar con los controles y protocolos médicos correspondientes.
“No sanado, porque seguiré con los protocolos de controles”, aclaró.
En ese sentido, dejó también un mensaje que considera fundamental: la importancia de la detección temprana.
“Cualquier patología, cuanto antes se diagnostique, es mejor. Algo agarrado con tiempo cambia radicalmente el tratamiento y la sobrevida”, afirmó.
Y agregó que, en su caso, no había una manera de prevenir lo que le ocurrió.
Una vida que vuelve a la normalidad
Lejos de presentarse desde el lugar de víctima, Arrúa destacó que la actitud con la que enfrentó el proceso fue fundamental.
“No me victimicé nunca. La actitud positiva fue fundamental”, expresó.
Hoy, según contó, lleva una vida prácticamente normal. Trabaja con reducción horaria, pero continúa realizando sus actividades cotidianas. Por el momento, todavía no puede hacer actividad física, aunque sigue avanzando en su recuperación.
Su testimonio dejó una enseñanza que trasciende lo médico: la importancia de aceptar la ayuda, confiar en los profesionales, la familia y las personas cercanas, sostener la esperanza y atravesar cada etapa con la mejor actitud posible.
Una mirada sobre la realidad del país
En el tramo final de la entrevista, también fue consultado por la situación política y social.
Arrúa expresó su preocupación por el clima de confrontación que, según su mirada, atraviesa el país, y cuestionó las políticas y los discursos que considera perjudiciales para distintos sectores de la sociedad.
En particular, se refirió a la situación de las personas con discapacidad, los jubilados y los trabajadores, y manifestó que lo que se está viviendo es “tremendo”.
También cuestionó al presidente Javier Milei y su estilo de comunicación, al que describió como permanentemente agresivo. Sus expresiones formaron parte de una mirada personal sobre la actualidad política nacional.
Una charla que dejó mucho más que un diagnóstico
La visita del Dr. Pablo Arrúa a Frecuencia Personal fue una oportunidad para conocer una historia de vida contada en primera persona, con momentos de miedo, decisiones difíciles, tratamientos y, sobre todo, esperanza.
A un paso de completar su quimioterapia, su testimonio nos recuerda que detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia, un equipo de profesionales y una historia que merece ser escuchada.
Desde FM 107.7 Play Radios agradecemos al Dr. Pablo Arrúa por compartir su experiencia y por dejarnos un mensaje de fortaleza, conciencia y esperanza
Escuchá la entrevista completa aqui:

