Durante los últimos años se dijo que el streaming iba a reemplazar definitivamente a la radio, que el futuro estaba solo en Twitch, YouTube y los contenidos virales, pero el tiempo empezó a mostrar otra realidad.
La mayoría de los streamings ya no generan el impacto de antes, varios programas y medios de redes bajaron notablemente la audiencia y el público comenzó a cansarse de los contenidos repetitivos, la búsqueda permanente de generar conflictos y la obsesión de que sean viralizados, hecho que por lo general tiene como co-protagonistas a los mismos «heavy user» (usuarios intensivos) que el común de la gente ya tiene identificados o directamente perfiles anónimos o truchos.
Mientras todo ésto sucede, la radio sigue donde siempre estuvo, acompañando, informando y generando confianza; en el auto, en los comercios, en las oficinas, en las casas, siendo el medio de comunicación más económico que existe, nadie debe pagar para escuchar.
Está comprobado que cuando pasa algo importante de verdad la gente se suma aún mas a la radio porque tiene algo que ninguno pudo reemplazar, cercanía, credibilidad y hábito. Además hoy en dia el medio también se adapta y transmite por internet por ejemplo conviviendo con lo digital pero manteniendo su esencia intacta.
Las repercusiones de entrevistas, comentarios, editoriales, sumado a encuestas que se han conocido en los últimos tiempos más la elección cada vez mayor para difusión publicitaria por parte de comerciantes de cercanía y de grandes empresas, no hacen mas que confirmar que LA RADIO NO SOLO NO MURIÓ SINO QUE NUNCA ESTUVO TAN VIVA COMO AHORA.

