El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmó un decreto que establece la “Prioridad Porteña” para el acceso a servicios públicos, incluyendo el sistema de salud, lo que generó indignación desde la provincia de Buenos Aires por su impacto sobre los millones de bonaerenses que diariamente trabajan o estudian en la Capital.
La medida fija como criterio que las personas con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tengan prioridad en la asignación de turnos, cupos y prestaciones en todos los servicios de la administración pública local. Según el texto, esto incluye tanto áreas centralizadas como descentralizadas del Ejecutivo porteño.
En concreto, el decreto establece que esa prioridad implicará un acceso preferente a la atención “de conformidad con las características de cada servicio”, lo que en la práctica formaliza un esquema que ya venía aplicándose en hospitales públicos de la Ciudad.

