Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas en Argentina registraron una caída del 5,6% en febrero de 2026 frente al mismo mes del año anterior. El dato surge del Índice de Ventas Minoristas (IVM) elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Con este resultado, el sector acumuló un retroceso del 5,2% en el primer bimestre del 2026 en comparación con el mismo período de 2025.
A pesar de la contracción en la comparación interanual, el relevamiento detectó una suba del 2,6% en la medición mensual desestacionalizada respecto de enero. Esta mejora intermensual cortó una racha negativa, aunque el índice general todavía se mantiene lejos de los niveles registrados en el último trimestre de 2024. La entidad empresaria señaló que el consumo muestra señales mixtas según el rubro analizado en todo el territorio nacional.
Las proyecciones de acá a un año indican que habrá paridad con la situación actual para el 46,6% de los encuestados, mientras el 42,9% aguarda una mejora y el 10,5% proyecta un retroceso. Respecto a la inversión, el 57,6% considera el marco como no apto para desembolsos, frente a un 15,5% que lo ve de forma oportuna y un 26,9% sin definición.
Rubro por rubro
El relevamiento por rubros ratificó el proceso de contracción: seis de los siete sectores monitoreados cerraron con resultados negativos. Las bajas se encontraron en Bazar y decoración (-14,4%), Perfumería (-10,7%) y Alimentos y bebidas (-8,7%). Farmacia constituyó la excepción, con un incremento del 0,3% interanual.

En síntesis, febrero registró una mejora mensual del 2,6%, influenciada por el inicio del ciclo lectivo, sin lograr revertir la caída acumulada del 5,2%. El consumo se concentró en bienes de subsistencia y artículos escolares por la reasignación del gasto de los hogares. La demanda operó con selectividad, priorizando ofertas y financiamiento para sostener las operaciones. Los costos operativos y la presión tributaria condicionaron la rentabilidad de los locales. El escenario confirmó una contracción técnica pese al repunte estacional de fin de mes.
Hacia el futuro existe una expectativa de mejora económica para 2026 en el 42,9% de los casos. La inversión continúa sin variaciones por los costos de reposición y la rentabilidad de los comercios. El 57,6% de los comerciantes descartó desembolsos de capital ante las condiciones del mercado interno. El desafío reside en estabilizar los márgenes frente al incremento de los gastos fijos. La reactivación dependerá de la recomposición de los salarios y de la previsibilidad en los costos.
Fuente: prensa CAME

