El Laboratorio Dorronsoro traslada su espacio de trabajo y atención a Pueyrredón 367

0
520
Imagen de archivo

El tradicional Laboratorio de Análisis Clínicos Dorronsoro cambia su espacio físico y comenzará a operar desde el 1º de febrero en Pueyrredón 367 entre Av. San Martín y Av. Del Carmen.

A este flamante lugar se trasladará el laboratorio de humanas; en el antiguo espacio se continuará trabajando pero estará su hermano con el área de veterinaria.

El Bioquímico Federico Dorronsoro – hoy a cargo del Laboratorio y quien lleva la destacada herencia de su tan querido padre, José Luis, más conocido siempre como Bocha – estuvo en los estudios de FM 107.7 para hablar sobre esta renovación y todo lo que tiene que ver con la actividad.

“Creo que es importante este despegue porque nos permite crecer individualmente”, comentó en el inicio.

Al nuevo lugar se trasladará todo el personal, un “gran equipo que ya viene desde años”, también todo el instrumental, solo se cambia uno que es para una última mejora y poder largar con renovación tecnología.

Al respecto Federico contó que es un cambio que tiene muchos propósitos, era una modificación que venían vislumbrando con “Bocha” porque aunque no sabían cuál iba a ser el lugar, necesitaban cambiar muchas cosas y adecuarse a la tecnología, a los tiempos.

El laboratorio ya cumplió 32 años de “pura mesada de trabajo” y hoy los equipos no necesitan mesada sino espacios; la instalación eléctrica también se volvió compleja para todo lo que se requiere y todo eso hizo que finalmente se tomara la decisión.

“El cambio permite un mejor servicio hacia la gente, una mayor comodidad de trabajo para nosotros y un objetivo, proyecto nuevo de independización para poder crecer”, resaltó el Bioquímico.

La bioquímica

Con palabras simples, Federico se refirió a la profesión y dijo que los bioquímicos “somos lo que hoy son las computadoras de los autos para el mecánico. Somos los testigos, los que les decimos como está la maquinaria”.

En este marcó contó cómo es el proceso de informarle al paciente, ya sea una información buena o no tanto, los resultados que se obtienen a través de los análisis que ellos realizan en este espacio.

Asimismo lo que significa para la medicina poder trabajar “de la mano” con la bioquímica: la prevención que se consigue tras estos controles, el descubrimiento o no de eso que está funcionando mal o haciendo desequilibrio y que posiblemente sea el producto de una enfermedad, la posibilidad de generar un diagnostico, entre otras cuestiones.

Federico explicó en este sentido que también a través de estos estudios y de nuevos métodos, se pueden detectar directamente varias enfermedades, virus que las provocan y un montón de otros puntos que son clave.

Ejemplo de esto es sobre el HIV que, tal como detalló, está presente en nuestra comunidad aunque en pocos casos.

“En Las Flores se han hecho medidas sanitarias correctas y estadísticamente tiene baja población portadora del HIV”, especificó. A esto agregó que “por ahí pasó de la propaganda que tenia porque hay enfermedades que se van poniendo de moda y siempre estaba, en otros remotos tiempos, asociada a la homosexualidad y no, nos puede pasar a cualquiera, es un virus; además hoy tiene muy buenas respuestas a los tratamientos y evitar lo que es la parte final que es el SIDA”.

Federico ya hace 15 años que se desempeña en la profesión en nuestra ciudad. Su familia siempre ha hecho mucho para y por Las Flores y ha logrado el cariño que día a día queda demostrado en cada extracción de sangre, en cada análisis, no solo por la calidez con la que han trabajado siempre sino también por el profesionalismo con que lo han hecho y lo hacen.

No hay comentarios

Dejar respuesta