Un Azul que duele: historias de vida detrás del cierre de FANAZUL, la planta de Fabricaciones Militares

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Madres con hijos discapacitados que no podrán costear los medicamentos ni los tratamientos por quedar sin obra social. Vecinos que juntan alimentos no perecederos y acompañan en los cortes de ruta a los despedidos. Entidades gremiales que buscan un canal de diálogo para evitar el cierre total de la compañía. Ex empleados que buscan trabajo por las redes sociales y un pueblo conmovido por el cierre de una empresa histórica y fundamental para la zona.

“En las trincheras no hay ateos”, suele repetir un reconocido psicólogo televisivo, en alusión a que cuando la zozobra adviene, aferrarse a Dios es un camino infalible para salvaguardar la paz, la fe y la esperanza.

Por estas horas, la incertidumbre reinante en las más de 200 familias azuleñas que dependen del funcionamiento de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Azul, más conocida como FANAZUL, sólo se apacigua con el calor de los vecinos en las marchas y con el acompañamiento de los pueblerinos en las movilizaciones.

La angustia, también, encuentra consuelo en las plegarias que lanzan al cielo centenares de creyentes, rogando que Dios se apiade de los censanteados y sus familias y convierta la triste realidad en un manantial de esperanzas.

El cierre de la Planta de Fabricaciones Militares en el municipio comandado por Hernan Bertellys, la cual, en principio, no estará activa entre el 2 de enero y el 14 de febrero, según un comunicado de la empresa, no sólo ha conmovido a la región por la cantidad de despedidos. También, por las conmovedoras historias de vidas de algunas de las familias cesanteadas.

Esperanzados en la solidaridad en las calles y en las redes sociales, algunos de los obreros de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Azul narraron en primera persona las consecuencias directas del cierre.

“Soy Alejandra Di Totto, mamá de Ihan, niño con FLAP (Fisura labio alveolo palatina). Su papá es uno de los trabajadores de la Fábrica Militar de Azul, que hoy se encuentra tomada por fuerzas policiales. Con el cierre quedan aproximadamente 220 familias sin trabajo. Hoy, mi hijo, al igual que el resto de las familias, está al borde de quedar sin obra social. Es importante que Ihan tenga una cobertura para continuar con su tratamiento, que es muy largo y muy costoso”.

En diálogo con Info BLANCO SOBRE NEGRO, Alejandra, que está casada con Ricardo Lapenta, obrero de FANAZUL, contó el problema de su hijo de apenas un año y un mes: «Ihan nació con una malformación congénita. Está en tratamiento y en los próximos días le realizarán la segunda operación. El proceso es largo y costoso, por ello necesitamos de la obra social”.

Graciela Toledo, esposa de un trabajador despedido, exhibe otro relato conmovedor en las redes sociales: “Tengo mucha bronca e impotencia. Mi esposo trabajó durante quince años. Todos en la fábrica arriesgan su vida continuamente y ahora los echan con una mano atrás y otra adelante, porque la mayoría son contratados. Ahora: ¿qué hacemos? ¿Cómo se pagan todos los gastos de alquiler, comida y remedios? Como esposa y como madre de una hija con discapacidad: ¿Qué hago? Nos destruyeron a todos”.

Otro testimonio desgarrador relacionado con el cierre de FANAZUL, y que refiere a una historia familiar en torno a la Planta, lo posteó Estefy Richiusa: “Durante 43 años mi papá trabajó en fabricaciones militares. Dedicó su vida a esa fábrica, sacrificó cumpleaños y fiestas. Durante mucho tiempo ayudó a pibes a entrar, a conseguir un trabajo digno, y él les enseñaba todo lo que sabía. Amó esa fábrica más que a su propia vida. Pasó las peores crisis y perdió compañeros ahí dentro. Hoy la realidad nos toca con mi hermana que hace 20 años que trabaja allí. Nos duele nuestra familia porque creció en torno a esa fábrica. Todo lo que escuchaba desde chiquita era Fanazul”.

Vanina Zurita, delegada de ATE en la Planta y además una de las gremialistas que acompañó a los obreros en todas las manifestaciones, confesó: “Vienen días muy duros y debemos tenernos paciencia porque quieren dividirnos. Tenemos que evitar desorganizarnos porque perdemos todos”.

Lorena Cala también lamentó en las redes sociales el despido de su esposo: “En unión y sin bajar los brazos vamos a salir. Mi marido trabajó 13 años para terminar así”.

Diego Cortes, esposo de Lorena, en diálogo con Info BLANCO SOBRE NEGRO aseguró que no bajará los brazos porque tiene cuatro hijos que atender: “Estamos desesperados porque de un día para el otro nos anoticiamos del cierre. No sé cómo vamos a hacer para solventar los gastos de nuestra familia. Acá no hay laburo. Es una realidad muy triste la que estamos viviendo”.

Los más de 250 empleados, que en su mayoría son especialistas en el manejo y el control de los polvorines y las plantas donde se manejan explosivos, se enteraron por la guardia de entrada del edificio que no podían ingresar a FANAZUL.

“Podemos tener vergüenza de cortar calles, pero cuando no tenés trabajo no hay vergüenza que valga”, declaró uno de los obreros despedidos en uno de los cortes de ruta. Mientras que otro, en el mismo tono, agradeció el acompañamiento de los azuleños: “Ante tanto destrato de nuestros jefes, que ahora se relacionan con nosotros como desconocidos, el apoyo de los vecinos es un mimo al alma”.

Fuente: Info Blanco sobre Negro

Por el cierre de Fanazul, el HCD declaró la Emergencia Laboral en el distrito

Fue durante el desarrollo de una sesión especial. En el proyecto de ordenanza aprobado se dispone que se eviten los despidos en la administración pública local y, para el caso específico de los trabajadores de Fanazul se establece que deberá realizarse un perfil socioeconómico del trabajador y su grupo familiar a fin de brindársele asistencia.

El Concejo Deliberante de la localidad bonaerense de Azul declaró en una sesión especial la emergencia laboral del distrito debido al cierre de la planta de Fabricaciones Militares Fanazul.

Con varias versiones dando vuelta sobre el real motivo de su cierre, los ediles acordaron votar positivamente el proyecto de ordenanza aprobado que dispone evitar despidos en la administración pública local y, para el caso específico de los trabajadores de Fanazul se establece que deberá realizarse un perfil socioeconómico del trabajador y su grupo familiar a fin de brindársele asistencia.

Según relata la agencia DIB noticias, la Emergencia abarca a todo el distrito por el término de un año. La ordenanza fue impulsada por Unidad Ciudadana con el apoyo del GEN y del bloque Peronista-Justicialista, mientras que luego de algunas conversaciones, algunos ediles oficialistas también la acompañaron por el contundente apoyo que la causa recibió de toda la comunidad azuleña.

Mientras tanto, trabajadores de Fanazul y vecinos solidarizados con su causa realizan desde la semana pasada un «acampe» frente al edificio comunal en reclamo a que se revea la decisión tomada en torno al cierre de la planta que deja sin trabajo a 232 trabajadores.

El interventor de Fabricaciones Militares, Luis Riva, confirmó ayer, en declaraciones a Radio Con Vos, la decisión de «reducir el déficit» del organismo «en un plan a tres años» al argumentar que «Fabricaciones Militares es la tercera empresa del Estado que más cuesta al Estado Nacional, cuesta una fortuna».

No obstante, desde ATE Azul desmintieron al funcionario y señalaron que «podemos demostrar con datos concretos» que no da pérdidas. «El martes próximo habrá una protesta nacional en rechazo a los despidos registrados en muchisimas fábricas», adelantaron desde ATE, con «cortes de ruta» para visibilizar el conflicto.

Fuente: La Tecla

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